Matrimonio, homosexualidad y discriminación

El Tribunal Constitucional ha sido consultado por la Corte de Apelaciones de Santiago sobre la constitucionalidad de las normas legales que exigen que el matrimonio se celebre entre hombre y mujer. La consulta se origina en un recurso de protección presentando por parejas de varones que alegan ser discriminados por no poder casarse ante el Registro Civil.

La cuestión planteada es si la Constitución, al asegurar la igualdad ante la ley, obliga al legislador a abrir el estatuto matrimonial a uniones compuestas por hombres o por mujeres.

Para responder la pregunta no basta con constatar la diferencia de trato jurídico; es menester determinar si ella carece de fundamento razonable, pues no toda exclusión del estatuto matrimonial es arbitraria. Así, se justifica negar el matrimonio a quien ya está casado o al que tiene vínculos cercanos de parentesco con su pretendido cónyuge, carece de juicio o no tiene la edad suficiente. Estas exclusiones se explican sobre la base de la función social y jurídica de la institución. El matrimonio no es un estatuto para cubrir meras relaciones afectivas o para adquirir un bien simbólico de reconocimiento social. Tiene por fin organizar la vida de los cónyuges para fundar una familia capaz de transmitir la vida y la cultura en un entorno estable, seguro y con roles diferenciados de paternidad y maternidad.

Las convivencias entre personas del mismo sexo adolecen de la potencialidad para generar los bienes públicos esperables del matrimonio. Los sucedáneos que se les añaden para asemejarlas a la unión conyugal: adopción, reproducción asistida, ponen de manifiesto, además de negar los derechos y cosificar a los niños utilizados, que se trata de artificios para simular una fecundidad y complementariedad sexual-parental de la que carecen.

No extraña, por ello, que el Consejo Constitucional francés haya rechazado una petición semejante a la chilena, afirmando que “el principio de igualdad  no se opone ni a que el legislador regule de manera diferente situaciones diferentes ni a que haga excepción a la igualdad por razones de interés general”, siendo legítimo que estime que “la diferencia de situación entre parejas del mismo sexo y parejas compuestas por un hombre y una mujer puede justificar una diferencia de tratamiento en cuanto a las reglas del derecho de la familia” (sentencia de 28 de enero de 2011).

En nuestro país, debe agregarse que la exigencia de heterosexualidad para el matrimonio forma parte de la Constitución, ya que su art. 5 se remite a los tratados internacionales y, entre ellos, el Pacto de San José reconoce el derecho a contraer matrimonio “del hombre y la mujer”  (art. 17). No faltan los que intentan neutralizar esta clara norma, aduciendo que no dice que el matrimonio deba ser “entre” hombre y mujer. Así se alegó también respecto del art. 12 de la Convención Europea, pero la Corte Internacional desestimó el argumento porque la diferencia con la redacción de otros derechos hace evidente que la diferencia de sexos es parte constitutiva del derecho a casarse (sentencia de 24 de septiembre de 2010).

No hay discriminación en negar el estatuto matrimonial a parejas homosexuales. Lo discriminatorio y contrario a la Constitución sería conceder los mismos efectos jurídicos a uniones que no cumplen con fines y funciones sociales que ameritan el tratamiento de favor que las leyes reservan al matrimonio y a la familia que se funda en él.

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6 comentarios en “Matrimonio, homosexualidad y discriminación”

  1. Rodrigo Cooper Says:

    Excelente. Breve pero al grano y bien fundamentado. Esperemos que el TC Chileno dicte una resolución contundente, inspirada en la francesa.

  2. A. Gatica Says:

    Profesor: Me alegra que den las instancias para conversar estos temas y asi enriquecer el debate jurídico.

    sobre su comentario recién publicado me ha generado algunas inquietudes que me gustaria compartir.

    Primero que todo, es efectivo, como usted lo señala, que no basta con constatar una simple diferencia, ésta debe ser elaborada en base a la razón, Justicia y logica (para cumplir con lo señalado en el Art. 19 nº 2 CPR).

    por lo tanto se debe dilusidar si el Art. 102 del CC, al elaborar el criterio que restringe la celebracion del matrimonio a personas de diferente sexo se ajusta a los requirimientos del art. 19 nº 2 de la constitucion.

    En su artículo, se puede observar que el requisito de lo “razonable” estaria dado por la función social y jurídica que genera el matrimonio, sin embargo es en base a esto último donde me han saltado muchas dudas.

    Respecto de la transmisión de vida; ¿Qué sucede con las personas estériles? ¿bajo su criterio éstas tampoco deberían celebrar el acto de matrimonio.?

    Pareciera desprenderse de sus palabras que sólo se es familia en la medida que exista un matrimonio como antecedente, sin embargo la realidad social demuestra la existencia de agrupaciones afectivas que carecen de dicho acto ( familias mono-parentales, convivientes con hijos entre otros). ¿puéde el estado declarar estas agrupaciones de “no familiares”?

    ¿Las finalidades sociales, que usted señala, que cumple el matrimonio son compartidas por los diferentes grupos sociales que componen nuestro pais? y de no ser asi, ¿podemos seguir hablando de una diferencia “no discriminatoria”?

    Finalmente quisiera agregar a este debate, el deber que tendrá el Tribunal Constitucional de exponer de manera clara los argumentos “universalmente” razonables que justifiquen mantener esta restricción.

    • hcorralt Says:

      Gracias por los comentarios que pienso permiten justamente un diálogo constructivo. Pienso que la legislación de familia es una regulación de promoción de una institución que produce bienes sociales. No es cuestión de lo que se estima o como se vive diferentes relaciones de convivencia. El Derecho no está para dar certificados de mera afectividad, amor o simpatía. Los matrimonios sin hijos son legítimos porque es muy difícil predecir que no podrán engendrar de ninguna forma (hay miles de casos de matrimoios que después de adoptar conciben hijos biológicos). Para otros detalles sobre mi opinión de la función del Derecho de Familia recomiendo ver mi artículo sobre el tema, en este blog: Escritos on line/Derecho de Familia.

  3. Mons. Juan Ignacio González E. Says:

    Estimado Profesor Corral, gracias por el breve y preciso artìculo. Me permitiré difundirlo, porque muestra con claridad meridiana una verdad que a todos nos parece evidente, pero que se trata de desdibujar.

  4. Mauricio Ordenes Suazola Says:

    Exelente sr. Corral, esperamos un buen fallo a favor de la familia chilena. Gracias.


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