De insultos y escupitajos

En las últimas semanas se han acumulado una serie de acontecimientos en los que el protagonismo lo tiene el insulto. Una Ministra de Estado improperia a un parlamentario; un diputado trata de “idiota” al Presidente de la República y después insulta la inteligencia nacional diciendo que usó el término en un supuesto “sentido griego”. El Presidente de la República manda al Congreso un proyecto de ley para sancionar a quienes insulten gravemente a Carabineros; finalmente, el pasado 28 de mayo un estudiante de la Universidad de Tarapacá irrumpe en la comitiva de la ex Presidenta y actual precandidata Michelle Bachelet en la ciudad de Arica y, acercándose a ella, le escupe el rostro.

Claramente la convivencia social y política se degrada cuando se suceden estas manifestaciones de auténtica violencia verbal o gesticular. El Derecho no puede evitar por sí mismo esta tendencia sin el esfuerzo de los actores sociales y políticos y de los medios de comunicación social. Pero en algo puede contribuir sancionando o intentando reparar los daños producidos por las conductas de agresión verbal o gestual. En el caso del escupitajo a Michelle Bachelet se produjo una cierta vacilación sobre la legislación aplicable, ya que, no siendo una autoridad en actual funciones, la conducta parecía no constituir más que una falta. El Ministerio Público decidió formalizar por el delito contemplado en el art. 269 del Código Penal, que castiga a “los que turbaren gravemente la tranquilidad pública para causar injuria u otro mal a alguna persona particular o con cualquier otro fin reprobado…”. El juez de garantía aceptó la formalización y fijó un plazo de 30 días para desarrollar la investigación; entre tanto impuso como medida cautelar la prohibición de acercarse a la víctima. La pena establecida para el delito es baja: reclusión menor en su grado mínimo (61 a 540 días) y si llegara a imponerse lo más probable es que el condenado se beneficie de alguna forma alternativa de cumplimiento en libertad.

Con todo, el art. 269 del Código Penal advierte que la pena por el delito de turbación de la tranquilidad pública se aplicará a los autores “sin perjuicio de las que les correspondan por el daño u ofensa causados”. Podría aplicarse, entonces, también el delito de injurias. Hay que tener en cuenta que el mismo escupitajo aunque el agresor no hubiere dicho nada a la ex Presidenta satisface el tipo penal de la injuria. El art. 416 del Código Penal dispone que “Es injuria toda expresión proferida o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de otra persona”. En el caso, incluso aunque no se hubieran proferido expresiones injuriosas, el escupo en la cara es sin duda una acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de la agredida.  Por la dignidad de la ofendida y las circunstancias en que ocurren los hechos no puede considerarse que se trata simplemente de la falta prevista en el art. 496 Nº 11 del mismo Código (“El que injuriare a otro livianamente de obra o de palabra, no siendo por escrito y con publicidad”). Por el contrario, la injuria cometida debiera ser calificada de grave, ya que, según el art. 417 del Código Penal, tienen esa calidad “las que racionalmente merezcan la calificación de graves atendido el estado, dignidad y circunstancias del ofendido y del ofensor”. Aquí debe tenerse en cuenta la calidad de ex Presidente de la República de la víctima. Sin embargo, a pesar de ser injuria grave, como no se cumple la exigencia de que haya sido por escrito, la pena es igualmente benévola: reclusión menor en su grado mínimo, acompañada de multa de 6 a 10 unidades tributarias.

También podría ejercerse en contra del agresor una acción de responsabilidad civil para que repare el daño producido. Pero aquí nos encontramos con la disposición del art. 2331 del Código Civil, que dispone que “Las imputaciones injuriosas contra el honor o el crédito de una persona no dan derecho para demandar una indemnización pecuniaria, a menos de probarse daño emergente o lucro cesante, que pueda apreciarse en dinero…”. La norma restringe la indemnización reclamable en caso de imputaciones injuriosas a las dirigidas a reparar el daño patrimonial: “que pueda apreciarse en dinero”; con lo cual niega la posibilidad de pedir indemnización por el daño moral. El precepto ha sido duramente criticado por la doctrina civil contemporánea que hace ver la incongruencia de impedir la reparación del daño moral ante hechos lesivos cuyo perjuicio es justamente de ese carácter. El Tribunal Constitucional en repetidas ocasiones ha declarado inaplicable el precepto, en la parte que impide el resarcimiento del daño moral, por ser contrario a la Constitución.

Pensamos, sin embargo, –siguiendo la tendencia restrictiva que se impone en la actual jurisprudencia–, que en el caso del escupitajo no se aplica el art. 2331 del Código Civil ya que éste se refiere a “imputaciones injuriosas”. Es decir, no comprende los casos en los que la ofensa al honor se produce, no por expresiones, sino por acciones o conductas ofensivas. Queda así abierta la acción para reclamar el daño moral por el agravio causado a la ex mandataria.

Hay que advertir sí que estas reflexiones quedarán a nivel de meras especulaciones teóricas, salvo en lo que se refiere al delito perturbación de la tranquilidad pública. Esto porque la acción penal por injurias es privada y sólo puede ejercerla la víctima (cfr. art. 55 letra a del Código Procesal Penal). Lo mismo debe decirse respecto de la acción civil por daños y perjuicios, ya que el legitimado activo de la acción es únicamente el perjudicado. Y por lo que se sabe, no está en el ánimo de la actual precandidata a la Presidencia de la República ejercer estas acciones en contra del estudiante que la ofendió tan estulta, atrabiliaria y cobardemente.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Derecho Civil, Derecho Público, Responsabilidad Civil

Etiquetas: , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: