Venta de un inmueble por la mujer casada en sociedad conyugal

El 9 de diciembre de 2014, la Corte Suprema dictó sentencia en un recurso de casación presentado respecto de un caso que resulta de interés para determinar las consecuencias de la venta de un inmueble que realiza, por sí sola, la mujer casada en sociedad conyugal.

Los hechos son los siguientes: don Mario contrajo matrimonio en sociedad conyugal con doña Rosa en 1988. En 1993, doña Rosa adquirió una casa en la villa Travesía II de la comuna de Pudahuel mediante el subsidio habitacional y se aplicó, en consecuencia, el art. 41 de la ley Nº 18.196, de 1982. Los cónyuges se separaron de hecho en 1996, permaneciendo doña Inés en el inmueble. El 27 de marzo de 2006 lo vendió, sin autorización del marido ni de la justicia, a un tercero: don Víctor.

El marido demandó a doña Rosa y a don Víctor pidiendo que se declarara la nulidad absoluta del contrato de compraventa y se le hiciera restitución del inmueble, con sus frutos y accesiones.

El juez de primera instancia dio lugar a la nulidad, pero la Corte de Apelaciones de Santiago revocó dicha sentencia y desestimó la demanda por considerar que, tratándose de un bien social, la sanción que correspondía aplicar era la nulidad relativa y no la absoluta.

La Corte Suprema rechazó el recurso de casación que presentó el demandante porque, aunque pudiera no compartir el criterio de la segunda instancia en cuanto a los efectos del art. 41 de la ley Nº 18.196, lo cierto es que no le parece errada la aplicación de los preceptos que determinan la nulidad relativa para el acto impugnado, la cual, al no haber sido pedida, no puede declararse (Ver texto).

El caso nos permite reflexionar sobre la sanción que debe aplicarse a los actos que realiza la mujer por sí sola, ya sea respecto de los bienes sociales o de sus bienes propios que administra el marido, fuera de los supuestos en los que la ley la autoriza para obrar de esa manera.

Veamos, en primer lugar, lo que dispone el art. 41 de la ley Nº 18.196, de 1982. La norma pertinente para el caso es el inciso segundo que reza así: “La mujer casada beneficiaria del subsidio habitacional del Estado, se presumirá separada de bienes para la celebración de los contratos de compraventa, mutuo e hipotecas relacionados exclusivamente con la adquisición de la vivienda para la cual se les haya otorgado dicho subsidio”.

Se observa que la presunción de separación de bienes opera exclusivamente para efectos de “la adquisición de la vivienda” y no para su administración o disposición posterior. Pero aquí podrían darse dos tesis: una sería que la ley al señalar que la mujer adquiere como separada de bienes ha querido indicar que el inmueble no ingresa a la sociedad conyugal, por lo que se trataría de un bien propio de la mujer, aunque sujeto a la administración del marido. La segunda, que la presunción de separación opera sólo para otorgar capacidad a la mujer casada para concurrir a los contratos de compraventa, mutuo o hipoteca por sí sola y sin la representación del marido. Debe tenerse en cuenta que la ley Nº 18.196 es anterior a la reforma de la ley Nº 18.802 que otorgó capacidad a la mujer casada en sociedad conyugal. Siendo así, se aplicarán a la adquisición del inmueble las reglas generales de la sociedad conyugal, es decir, tratándose de un bien adquirido a título oneroso por cualquiera de los cónyuges ingresa al haber absoluto de la sociedad conyugal (art. 1725 Nº 5 del Código Civil). Estaríamos frente a un bien social y no a un bien propio de la mujer.

Si consideramos que el inmueble es un bien propio de la mujer debemos aplicar a la venta que ella hace por sí sola a un tercero la disposición del inciso final art. 1754 del Código Civil, según la cual: “La mujer, por su parte, no podrá enajenar o gravar ni dar en arrendamiento o ceder la tenencia de los bienes de su propiedad que administre el marido, sino en los casos de los artículos 138 y 138 bis”. Algunos autores pensaron, por la forma en que está redactada la norma, que ella contenía una norma prohibitiva, de modo que el acto que la transgrediera adolecería de nulidad absoluta por objeto ilícito (arts. 10, 1466 y 1682 del Código Civil). Sin embargo, la mayor parte de la doctrina ha señalado, a nuestro juicio con razón, (sobre todo después de la reforma de la ley Nº 19.335), que, al no haber una prohibición absoluta y admitirse varias excepciones, estamos en presencia de una norma imperativa de requisitos: la mujer sólo puede actuar sobre los bienes propios cumpliendo los requisitos impuestos en los arts. 138 y 138 bis del Código Civil. No procede, entonces, la nulidad absoluta, sino la nulidad relativa, por aplicación de los criterios generales, ya que se trata de una formalidad exigida por la ley en razón del estado o calidad de las personas (mujer casada en sociedad conyugal).

La sentencia de la Corte Suprema que ocasiona este comentario abona también esta tesis, para aplicarla por analogía a la enajenación por parte de la mujer de un bien, no propio, sino de la sociedad.

Y es que en el caso que comentamos, tanto la Corte de Apelaciones como la Corte Suprema, asumen que el inmueble que la mujer vendió por sí sola había ingresado al haber de la sociedad conyugal.

El demandante también consideraba lo mismo, pero alegaba que debía aplicarse la nulidad absoluta por transgresión de una norma prohibitiva, que él ve en el art. 1752 del Código Civil. Este precepto dispone que “La mujer por sí sola no tiene derecho alguno sobre los bienes sociales durante la sociedad, salvo en los casos del artículo 145”. Según la posición del demandante, el art. 1757 del Código Civil, que dispone la nulidad relativa, se refiere sólo a los actos del marido sobre los bienes sociales que no cumplen con los requisitos que dispone el art. 1749 del mismo Código, pero no a los que la mujer realice sobre dichos bienes.

Las Cortes rechazan este planteamiento y dan una lectura amplia al art. 1757, que impone la nulidad relativa a todos los actos “ejecutados sin cumplir con los requisitos prescritos en los artículos 1749, 1754 y 1755…”. Se basan también en que, según el art. 1682 inc. 3º también del Código Civil, la regla general en materia de nulidad es la nulidad relativa.

No estamos convencidos de que esta tesis sea la correcta. Hay que considerar que si se aplicara el art. 1757 al caso en comento: actuación de la mujer por sí sola sobre bienes sociales, el marido no dispondría de legitimación, según esta norma, para demandar dicha nulidad. El inciso 2º del art. 1757 señala categóricamente que quienes disponen de esta acción de nulidad son la mujer, sus herederos o cesionarios. No menciona al marido.

Pero tampoco coincidimos con el planteamiento del demandante de que se trate de nulidad absoluta. El art. 1752 del Código Civil no contiene una prohibición absoluta de intervención de la mujer en la disposición de bienes de la sociedad conyugal, ya que admite excepciones.

Lo que a nuestro juicio debiera aplicarse es la consecuencia de lo que se dispone en el art. 1750: “El marido es, respecto de terceros, dueño de los bienes sociales, como si ellos y sus bienes propios formasen un solo patrimonio…”. Si la mujer vende un bien social, lo que está haciendo es vendiendo una cosa que le es ajena. Se aplicará, por tanto, el art. 1815 del Código Civil, en cuanto a que la venta de cosa ajena vale, sin perjuicio de los derechos del dueño. Es decir, la sanción no es la nulidad, sino la inoponibilidad al marido de la enajenación al tercero. El marido (dueño de los bienes sociales) podría reivindicar la cosa mientras el tercero no la haya adquirido por prescripción.

Podemos aducir en favor de esta solución, la autorizada opinión del recordado profesor René Ramos, que lamentablemente ya no se encuentra entre nosotros. En su Derecho de Familia (Edit. Jurídica de Chile, 6ª edic., Santiago, 2007, t. I, nº 285, pp. 228-2229) critica un fallo de la Corte Suprema que dictaminó que la hipoteca constituida por la mujer sobre un inmueble social sin autorización ni mandato del marido, adolecía de nulidad relativa. René Ramos escribe que, a su juicio, la Corte se equivoca porque, al tratarse de un inmueble social en que la mujer por sí sola no tiene derecho alguno, lo que ha hecho la mujer es hipotecar una cosa ajena, y ésta es inoponible al dueño.

Nos parece que este criterio debe ser extendido a todo contrato por el cual la mujer se propone disponer de un bien social, y por cierto al más importante de ellos: la compraventa.

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53 comentarios en “Venta de un inmueble por la mujer casada en sociedad conyugal”

  1. Andrés Acevedo Léniz Says:

    Estimado profesor Corral:
    He leído con suma detención e interés su comentario a la sentencia de la C. Sup. de 9 de diciembre último.
    Concuerdo con la conclusión a la cual arriba. Desde hace algún tiempo venía siguiendo este juicio pero le perdí el rastro y hace una semana don Andrés Kuncar, destacado civilista penquista, me lo envió haciendo presente cómo yerra la Corte y que a su juicio se trataba de una venta de cosa ajena.
    Me permito compartir un comentario preliminar que realice sobre el fallo de primer grado durante el año 2013 al interior de la empresa en la cual me desempeño:

    1) Sentencia dictada por el juez titular del Sexto Juzgado Civil de Santiago con fecha 9 de septiembre de 2011, en los autos caratulados Gutiérrez con Rosas, rol N° C-13039-2006 (art. 41 de la ley N° 18.196).

    En dicho fallo el tribunal de primera instancia acogió la demanda de nulidad absoluta del contrato de compraventa celebrado entre la demandada, mujer casada bajo régimen de sociedad conyugal -quien había adquirido el inmueble vendido, durante la vigencia de la sociedad conyugal, con arreglo a la presunción del art. 41 de la ley citada en el epígrafe-, y don Víctor Chandia Cabrera -en contra de quien el actor interpuso demanda de reivindicación, acción que fue rechazada por el sentenciador- por estimarse que, habiendo ingresado dicho inmueble al haber de la sociedad conyugal existente entre los cónyuges -demandante y demandada- (art. 1725 N° 5 CC), la venta del bien raíz social efectuada por la mujer, sin estar facultada para ello, vulnera lo dispuesto por los artículos 1749 y 1752 de Estatuto Civil y, por consiguiente, la sanción por su infracción es, según lo preceptuado por el artículo 10, la nulidad absoluta del acto.

    En contra de dicho fallo la demandada interpuso recurso de apelación (se adjunta, también, el escrito de apelación presentado por la Corporación de Asistencia Judicial R.M.), sosteniendo, equivocadamente a juicio nuestro, una errónea interpretación del art. 41 de la ley N° 18.196 que en definitiva la lleva a concluir que en la especie encontraría aplicación la norma contenida en el inciso final del art. 1754 CC, cuya contravención se encuentra sancionada con la rescisión del contrato (art. 1757 CC).

    Disentimos tanto del criterio seguido por el tribunal de primera instancia como de aquel esgrimido por el apelante. Creemos que la correcta doctrina jurisprudencial se halla contenida en la sentencia pronunciada por la Corte de Temuco con fecha 2 de septiembre de 1936 (RDJ, t. 37, sec. 2ª, p. 1), con arreglo a la cual “es venta de cosa ajena la que hace la mujer de un bien que ella adquirió a título oneroso durante la sociedad conyugal, porque dicho bien entró al haber de ésta y respecto de terceros se considera como del marido y la mujer no tiene derecho alguno mientras subsiste la sociedad conyugal. En dicho caso el marido ejercita contra los terceros la acción reivindicatoria, sin necesidad de entablar la acción de nulidad del contrato, que no es nulo, porque la venta de cosa ajena es válida y sólo no afecta en dicho caso al marido” (sent. extractada en Repertorio civilista, t. VII, número 11 de la letra D de la jurisprudencia del artículo 1815, p. 262).

    En oportunidad reciente y por fallo de 16 de agosto de 2000, la Corte de Valdivia sostuvo que “los actos o contratos celebrados por la cónyuge respecto de bienes comprendidos en el haber de la sociedad conyugal, cuya administración ordinaria se encuentra entregada al marido, no son actos prohibidos por la ley, de modo que en ellos no hay objeto ilícito y, por ende, no existe nulidad absoluta que declarar” (N° identificador LegalPublishing: 17440).

    Finalmente, la interpretación que es defendida por la apelante no se sostiene. En primer término, no cabe afirmar que los bienes raíces adquiridos por la mujer casada bajo régimen de sociedad conyugal con arreglo al art. 41 de la ley tantas veces citada ingresen a su haber propio. En segundo lugar, y aún cuando se aceptara tal interpretación, tampoco es efectivo que en dicho caso pueda resultar aplicable la norma del art. 1757 CC, desde el momento en que este último precepto se refiere a actos ejecutados sin haberse observado ciertos requisitos legales y, en el caso en comento, la mujer lisa y llanamente ejecutó o celebró un acto o contrato que no puede realizar por sí misma.

    Cordiales saludos,

    Andrés Acevedo


  2. Es impresionante! Soy colombiano, abogado y al leer este artículo me doy cuenta que el derecho chileno no ha avanzado socialmente. Con todo el respeto que merecen debo decir que ese tipo de disposiciones que restringen la capacidad de la mujer para la realización de negocios jurídicos fue abolida hace mucho tiempo en el sistema colombiano, que dicho sea de paso esta fundamentado en el sistema civil chileno que a su vez tomo como modelo el código de Napoleón.

    Me parece interesante el tema y debo decir que en este momento me encuentro interesado en realizar un LLM en derecho privado de la Universidad de Chile. Saludos.


  3. Si la mujer, dentro del matrimonio (celebrado en sociedad conyugal), compra un inmueble con subsidio. Este inmueble, al momento de decretarse el divorcio y realizar la liquidación de la sociedad conyugal, es parte del haber de la sociedad o del haber propio de la mujer??. ¿El marido tiene participación en este inmueble o pertenece de lleno a la mujer?
    Espero alguien me pueda responder por favor. Es muy importante.
    Gracias.

    • hcorralt Says:

      Habría que ver bajo qué ley se le dio el subsidio. Probablemente sale en la escritura pública de compraventa.

      • Francisca Says:

        Ley 18.196, artículo 41, es el que señala la escritura de compraventa.

      • hcorralt Says:

        Lo aplicable es el inciso segundo: http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=29617 Se dice que la mujer se entiende separada de bienes para celebrar contrato de compraventa, mutuo e hipoteca. Lamentablemente no es del todo claro sobre si el bien raíz comprado pasa a ser un bien de la mujer, como separada parcialmente de bienes, o si entra a la sociedad conyugal. Lo más lógico parece ser lo primero. En tal caso, la mujer puede enajenar por sí sola ese bien, sin compartirlo con el marido.

  4. Felipe Arellano F. Says:

    Estimado Profesor Corral, justamente estudiando un caso similar por la clínica jurídica de mi universidad, pero variando en el contexto (no buscando la nulidad del Acto), llega una señora la cual se divorció, y busca realizar la liquidación de la sociedad conyugal, donde existe un único bien (Bien Raíz), el cual fue adquirido, por un subsidio habitacional (fondo solidario de la vivienda), y la señora me pregunta si este bien pertenece al haber de la sociedad conyugal, o es del patrimonio reservado?. Le hago presente que la escritura, fue suscrita con fecha 8 de junio del año 2009 y Se hace referencia a (D.S 174 del Minvu).

    La verdad es que estoy un poco confundido, con el articulo 41 ley 18196, que señala para los subsidios la presunción de la separacion de bienes de la mujer para celebrar la CV, no obstante en la escritura no aparece de manifiesto dicha norma.

    Su respuesta me ayudaría mucho
    Se despide atentamente
    Felipe Arellano F.

    • hcorralt Says:

      Estimado: el art. 41 de la ley 18.196, a mi parecer, no excluye que el inmueble entre al haber absoluto de la sociedad conyugal. Pero si la escritura no lo menciona, a lo mejor no se aplica. Habría que buscar la ley en la que se funda el Decreto Supremo Nº 174 del MINVU que aparece en la escritura. Saludos

  5. Denisse Says:

    Estimado Profesor, respecto a la exposición de este caso, me surge la siguiente duda, en el caso de la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal, regulariza un bien raíz a su nombre de conformidad al decreto ley 2605. Luego, se divorcian, no liquidan la sociedad conyugal, y la mujer enajena dicho bien por sí sola, al cónyuge varón no le corresponde ningún derecho sobre ese bien? ¿se considera bien propio o social?
    Muchas Gracias. Saludos Cordiales.

    • hcorralt Says:

      De acuerdo al art. 37 del D.L. 2695 la mujer casada se entiende separada de bienes en relación con el bien objeto de la enajenación, por lo que entiendo que en tal caso el inmueble no ingresa a la sociedad conyugal.


      • En mi opinión aunque no estuviere el articulo 37 del D.L 2.695 podríamos haber llegado a la misma conclusión, al estudiar el articulo 1732 inciso 1 del Código Civil que dispone ” Los inmuebles donados o asignados a cualquier TÍTULO GRATUITO, se entenderán pertenecer exclusivamente al cónyuge donatario o asignatario; y no se entenderá así las donaciones u otros actos gratuitos a favor de un cónyuge, han sido hechos por consideración al otro” .
        En el presente caso el titulo de adquisición es gratuito, es el mismo D.L 2.695 , en ningún caso el título es oneroso , por lo que el bien saneado, a mi juicio, no entraría en ningún caso al haber de la sociedad conyugal.

      • hcorralt Says:

        La diferencia está en que si se aplicara el art. 1732 inc. 1º el inmueble sería propio de la mujer, pero administrado por el marido. En cambio, entiendo que por el art. 37 del D.L. 2695 el bien pasa a constituir un patrimonio separado de bienes que es administrado exclusivamente por la mujer.

      • Popeye 90 Says:

        Ojo: la Excelentísima Corte Suprema en la causa rol 2554-2014 dice algo distinto, en relación a si estos bienes raíces así adquiridos, forman o no parte del haber social o propio. Excelente fallo.
        PD: Celebro la mención que se hace a don René Ramos, brillante profesor, maestro y persona.

      • hcorralt Says:

        Gracias por el dato. No conocía el fallo, aunque es muy discutible la interpretación que hace del art. 1736. Don René Ramos (q.e.p.d.)fue sin duda un gran maestro y tuve la suerte de contar con su amistad.

  6. Samuel Vidal Says:

    Estimado profesor:
    Tengo una posible confusión sobre este asunto que agradecería mucho si pudiera ayudarme a aclarar:
    La duda surge pues algunos han propuesto que, para lograr que un inmueble adquirido con esta clase de subsidio estatal por una mujer casada en sociedad conyugal, pueda ser administrado bajo el régimen separado de artículo 150 del C.C., bastaría incorporar en la escritura respectiva una cláusula que lo declare y la incorporación de prueba relativa al trabajo de la mujer, solución entiendo usada habitualmente para salvaguardar prueba que demuestre que la adquisición se hizo bajo este art 150. Mi consulta es sobre este específico punto. estimo que al estimarse que por el art. 41 (ley anterior al art. 150) siempre ingresa el inmueble al haber social, sea relativo o absoluto, o bien se entiende que ingresa por ser bien de adquisición gratuita según reglas generales de la sociedad conyugal (o mejor dicho, “la “parte “del inmueble que adquiere gratuitamente por el subsidio ingresa al haber social) me pregunto si Seria discutible al menos la solución que algunos plantean, a mi parecer equivocadamente, a este dilema (de que la mujer sólo adquiere “separadamente” el bien subsidiado pero siempre ingresa al haber social
    O propio) al incorporar en la escritura del subsidio la típica cláusula relativa al art 150 ?

    Muchísimas gracias!

    • Samuel Vidal Says:

      En términos simples la pregunta sería ? Siendo, entre otros argumentos, el art 150 del CC una norma posterior al art 41 de la ley señalada, podría aplicarse entonces y evitar los problemas que genera la aplicación de esta última, sería necesario en este caso evitar la alusión a dicho
      Art 41 en las escrituras respectivas?

      • hcorralt Says:

        Estimado: me parece que su presupuesto es equivocado: el art. 150 es anterior al art. 41 de la ley del subsidio. El art. 150 proviene de un decreto ley de 1925. En todo caso, el problema es complejo y no me parece que baste con incluir la cláusula usual sobre que se adquiere el inmueble conforme al art. 150, ya que para que éste tenga aplicación es necesario que la compra del bien se haga con los bienes percibidos por el trabajo de la mujer, sus frutos o bienes adquiridos por ella.

      • Samuel Vidal Says:

        Le agradezco su respuesta profesor. Disculpando el disrupto temporal y lo tangencial de la consulta a la publicación vinculandola a los subsidios, comparto su entendimiento sobre el art.150 que ha reafirmado el debate ante el SERVIU sobre el contenido de las escrituras. Por otro lado, parece ser que esta reciente Jurisprudencia viene a reafirmar la falta de protección para la mujer en régimen de soc.conyugal en materia de subsidios, en especial frente a los acreedores. Parece ser un problema no previsto, que solo una modificacion legal podrá resolver, pues una apresurada separacion de bienes previa al subsidio resulta a lo menos poco práctica.

      • hcorralt Says:

        Estoy de acuerdo.


  7. Profesor, respecto del fallo muy bien explicado y analizado por usted , y sin entrar en lo medular del asunto, esto es , la discusión sobre que sanción es aplicable para el caso de que la mujer casada en sociedad conyugal enajene un bien social, ¿ no cree que la interpretación de la Corte de Apelaciones y Corte Suprema ( al establecer que el inmueble que la mujer adquirió en virtud del articulo 41 de la ley 18.196 y que posteriormente vendió por sí sola había ingresado al haber de la sociedad conyugal), desatendió el espíritu del legislador ?.
    El articulo 41 de la ley 18.196 , según entiendo tenía un sentido práctico y precisamente el objetivo era apoyar a la mujer . Esto en el sentido de que en los años 80 y en los años anteriores la amplia mayoría de los matrimonios se regían por el régimen de Sociedad Conyugal y además en esos tiempos eran relativamente pocas las mujeres insertas en el mundo laboral .
    Cuando el matrimonio fracasaba se producía un problema bastante común en nuestro país y que afectaba a las mujeres, especialmente a las de escasos recursos.
    Los hombres muchas veces (por no decir la mayoría) se iban del hogar común y debido a que en esos años los sistemas de comunicación eran muy distintos a los actuales y que por cierto, no todos tenían acceso a ellos, era muy difícil conocer su paradero. La mujer en consecuencia, quedaba atada de manos, incluso estando trabajando , al no poder comprar una vivienda , al no poder enajenar sus bienes propios ( ya que la administración de la sociedad sociedad conyugal y de sus bienes propios la tenía el marido) y teniendo en cuenta que la administración extraordinaria de la sociedad conyugal , también era injusta, ya que , en el caso hipotético de que a la mujer se le hubiese permitido comprar un inmueble ( sin la presencia de su marido) ese bien también hubiera ingresado a la sociedad conyugal, y si el hombre volvía tendría la mitad de ese bien.
    Por esa situación de hecho, es que el legislador redactó la norma en comento, y me parece bastante cuestionable los razonamientos de la C. A respectiva y de la Corte Suprema al señalar que ” la presunción de separación de bienes opera exclusivamente para efectos de “la adquisición de la vivienda” y no para su administración o disposición posterior” .
    A mi juicio, el sostener esa interpretación significaría desconocer las situaciones que se daban en la práctica y con ello los principios que inspiraron esta ley 18.196

    • hcorralt Says:

      Es atendible lo que señala, pero hay que convenir que el texto de la ley no fue afortunado, porque igual no sabemos cuál es la suerte de inmueble: ¿pasaría a integrar el patrimonio reservado? ¿constituiría una separación legal parcial? Lo ideal sería que se reformara para disponer que la mujer podrá enajenar el bien sin intervención del marido o algo así.


      • Exacto , de echo me ponía en esa situación , como la ley es ambigua podría sostenerse diversas interpretaciones distinguiendo por ejemplo si la mujer trabaja o no trabaja, en el sentido de que por ejemplo, si la mujer que adquirió por el SERVIU tiene un trabajo dicho bien adquirido podría pasar a integrar su patrimonio reservado, y en consecuencia lo administra ella, en cambio si la mujer no trabaja y adquirió el inmueble por el SERVIU se podría sostener que sería un bien propio y en consecuencia lo administra el marido.
        Concuerdo en que lo ideal sería que se reformara para aclarar esas ambigüedades
        Muchas Gracias profesor por atender las inquietudes y comentarios .

      • hcorralt Says:

        No hay de qué. A mí me también me sirven los aportes de quienes consultan mi blog.

  8. Jose leciñana Fernandez Says:

    Esta bien dicho la dorsal 25 tratandose de una mujer.

  9. Daniela Zeballos Says:

    Profesor.
    Desde mi punto de vista el articulo 41 de la ley 18.196 solo viene a reforzar y complementar lo dispuesto en e articulo 69 del Decreto 355 del SRVIU del año 1977 , donde expresamente se señala que se presume de derecho que cualquier casada que adquiera un inmueble con subsidio habitacional se asume separada de bienes para efectos del articulo 150 de Código Civil .Es decir el articulo 41 de la ley 18.196 tiene relación con la constitución de hipotecas y gravámenes , más no con la compra y administración del inmueble adquirido.
    A mayor abundamiento cabe señalar que en las escrituras de viviendas adquiridas con subsidio por mujeres casadas se hace expresa mención al Decreto 355.

    • hcorralt Says:

      Muchas gracias por el dato. Dejo aquí un link al texto del Decreto Supremo 335, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Vivienda y Urbanismo: http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=12617 No obstante, es dudoso que un decreto pueda modificar lo que establece una ley, máxime si esta ha sido posterior a dicho decreto. En cualquier caso, su disposición sólo se aplicaría a los casos en los que la vivienda sea comprada al mismo SERVIU, según se aprecia de su texto “La mujer casada que adquiera del SERVIU una vivienda, sitio o local…”.

      • rosa Says:

        Hola profesor necesito que me ayude con unas dudas en noviembre de 1995 compre mi casa con el subsidio con la ley 18196 artículo 41
        En marzo del 1991 me case con sociedad conyugal. el año 2004 los separamos de palabra en el cual decidimos yo quedarme con la casa y el con el auto en el 2009 los divorciamos y no hicimos liquidación este año quise vender la casa y me dijeron que no puedo sin la firma de el hable con el pero el no quiere hacer la liquidación para venderla dice que el quiere su parte todos estos años yo estado pagando los dividendos en diciembre del 2014 termine de pagar la casa pero ahora estoy pagando por 8 años mas dividendos que tire para atrás estando con el casada mi deuda es de 3.000.200 por favor necesito de su ayuda por que no entiendo mucho gracias

      • hcorralt Says:

        Como se ve en el post, nuestra opinión es que, desafortunadamente el art. 41 de la ley 18.196 sólo considera separada de bienes a la mujer para adquirir el inmueble, de modo que una vez adquirido, a título oneroso, ingresa a la sociedad conyugal. Al haberse divorciado, el bien pasa a ser común entre ambos ex-cónyuges. Lo ideal es que haya acuerdo para venderlo y repartirse el precio (compensando los gastos realizados para la adquisición). Si no hay acuerdo, debería pedir el nombramiento de un juez árbitro para que haga la partición, dentro de la cual podría hacerse una subasta de la propiedad. Otro camino sería vender sólo sus derechos cuotativos en el inmueble, pero seguramente le darán un precio menor. En todo caso, le sugiero consultar a un abogado que esté colegiado.


  10. Estimado Profe, encontré muy buena su columna, no soy abogado, pero leyendo cuidadosamente el artículo uno puede llegar a entender como aplica la justicia en algunos casos.
    Tengo una pregunta puntual sobre el art. 41 de la ley 18.196, ya que tengo mis dudas a sobre los bienes de mi madre.
    Le comento, mi madre soltera adquirió una vivienda social por medio de subsidio el 10-10-1991, en el año 2000 ella se casó, lamentablemente ella se divorció el 2010, ratificado por el tribunal el 2014. Cuento corto, mi madre hoy en día quiere vender la propiedad, sin embargo al parecer por lo que usted explica ella no podría hacerlo sin la autorización del ex-marido. Es necesario la liquidación de la sociedad conyugal?, o al ser una vivienda social adquirida bajo los artículos 69,70, 71 del D.S. N °355 el marido no tiene arte ni parte sobre el inmueble (ósea no a lugar XD). Finalmente que prevalece el criterio del art. 41 de la ley 18.196 o artículos 69,70, 71 del D.S. N °355???

    Adjunto extracto de la escritura de la casa, en donde se especifica lo antes mencionado.

    Muy agradecido por su blog. Saludos, Rodrigo Hinojosa.

    • hcorralt Says:

      Estimado: le agradezco sus palabras sobre este blog. Para dar una respuesta más precisa sería necesario aclarar al menos dos cosas: en qué fecha se extendió la escritura pública de compraventa y si al casarse su madre lo hizo en sociedad conyugal. También faltaría saber si la sentencia de divorcio se inscribió en el Registro Civil.

      • eliana Hinojosa Says:

        Estimado fecha escritura publica 21 octubre 1991, si se caso en sociedad conyugal y si la sentencia se incribio se resolvió e incribio en abril 2015 en registro civil. Muchas gracias por su respuesta…

      • hcorralt Says:

        Si es así mi opinión es que no tiene que pedir autorización del ex-marido para vender el inmueble, y ello sin que importe que lo haya comprado por medio de subsidio habitacional. Lo importante es que lo compró antes de que comenzara la sociedad conyugal, se trata por tanto de un bien propio que no ingresa a la sociedad conyugal y si bien queda bajo la administración del marido, esta administración se extingue con el divorcio, el que es oponible a terceros desde que se inscribe en el Registro Civil. Ella puede enajenarlo como dueña que es del inmueble. Le sugiero consultar un abogado o a la Corporación de Asistencia Judicial. Saludos.

  11. Oscar Toledo Says:

    Estimado señor Corral. He leido atentamente sus lineas, tengo un caso( mi caso) en particular.
    Compre una propiedad, la vendedora está casada pero separada de su marido. El caso es que el inmueble ella lo compro el 2001 bajo el articulo 150 del codigo civil. El conyugue de ella vive en esta propiedad, como dato no existe contrato de arriendo,ni algun papel que acredite que el hombre tenga derecho a vivir ahi.
    YO a el lo demandé por precario por que no quiere entregar la propiedad. El alega anular la compra venta del inmueble entre la vendedora y yo alegando que se hizo esto a espaldas de el.

    Acreditando con documentos que la vendedora si trabajaba al momento de su compra de esta vivienda el 2001 y obviamente mencionado en la escritura compra/venta de ese mismo año.

    ¿Ella tenia el derecho a venderme la propiedad habiendolo adquirido bajo dicho articulo y la vez comprobando todo?
    ¿O el Juzgado me anulara la compra venta?

    Saluda Atte:

    Oscar Toledo

    • hcorralt Says:

      Si lo compró bajo el art. 150 del Código Civil y se pusieron en la escritura antecedentes que prueban que ello ejerció un trabajo separado de su marido, y siempre que no haya habido divorcio o separación judicial entre ambos (se habría disuelto la sociedad conyugal y habría que ver si la mujer aceptó o renunció a su mitad de gananciales), entonces ella tiene la libre administración de ese bien y su venta es válida aunque no cuente con la autorización del marido. Saludos.

  12. Edwin Flores Says:

    Estimado profesor
    Junto con saludar cordialmente, quiero manifestar mi agradecimiento por sus columnas, que son de gran utilidad práctica y teórica.
    A propósito de un comentario hecho con anterioridad, tengo una inquietud a propósito de un caso en que una mujer adquirió un bien raíz el año 1994 mediante una compraventa al Serviu. Ella se encontraba casada, bajo régimen de sociedad conyugal. En la misma compraventa, existe una cláusula que indica que para la celebración de este contrato ella se presumirá de derecho separada de bienes y por lo tanto comparece en los términos del artículo 150 del Código Civil. Lo anterior, en virtud del D.S.N° 355.
    En la actualidad el matrimonio quiere efectuar la separación total de bienes y liquidar la sociedad conyugal, por lo que me consultaron sobre el tema. Al estudiar acerca de esto, pude percatarme que existía doctrina y jurisprudencia que señalaba que en las ventas hechas en virtud del artículo 41 de la ley 18.196, el bien raíz formaba parte del haber social. En esa misma línea, algunos analogaban la situación de las compraventas hechas al amparo del reseñado D.S. 355.
    Sin embargo, encontré reciente jurisprudencia de la Corte Suprema (Rol 30.911-2014), que señala que en este caso el bien raíz adquirido no ingresó al haber absoluto de la sociedad conyugal, sino al patrimonio reservado de la mujer según del artículo 150 del CC.
    Sin perjuicio de lo anterior, en la copia de la inscripción de dominio del bien raíz que tengo a la vista, no se hace alusión alguna a la adquisición por compraventa al amparo del citado artículo 150, por lo que se podría llegar a entender que el mismo CBR aplicó el criterio de las compraventas hechas sobre la base del art. 41 de la ley 18.196.
    Me gustaría saber su interpretación al respecto, toda vez que la jurisprudencia citada es reciente, desconozco si existe otra de diversa interpretación que la precede, y, por lo demás, los fallos al no tener fuerza erga omnes en Chile no necesariamente pueden ser acogidos como criterios aplicables por los Conservadores de Bienes Raíces. En definitiva, todo esto resulta una gran confusión a la hora de ver cómo liquidar la sociedad conyugal.

    • hcorralt Says:

      Viendo la sentencia que usted menciona, veo que en el caso se aplicó el art. 11 de la Ley N° 16.392, que expresamente señala que se aplica el art. 150 del Código Civil, lo que no ocurre en el art. 41 de la ley 18.196. Habría que determinar cuál es el estatuto legal bajo el que se realizó la adquisición de la vivienda en el caso que usted consulta.

      • Edwin Flores Says:

        En este caso el estatuto legal no es tan claro, toda vez que la cláusula en cuestión que hace alusión a la comparecencia de la mujer en virtud del artículo 150 del CC, se remite directamente al artículo 69 del D.S. 355, no mencionando ley alguna.

        En otra cláusula, se señala que el presente instrumento protocolizado ante notario tiene valor de Escritura Pública en virtud de una serie de normas, entre las cuales menciona el artículo 12 de la ley 16.392. Si bien no dice relación con la misma materia, al menos ahí está mencionada la ley.

        Cabe hacer presente de todas maneras que la escritura tiene una serie de errores de transcripción o copia en los números de las normas, entre otros.

        Atentamente,

  13. Elizabeth Says:

    Estimado Profesor.

    Interesante su columna, y de gran utilidad. Tengo una consulta : Doña María, casada en sociedad conyugal y separada de hecho desde el año 1973, fecha en que inicia su vida laboral como funcionaria pública hasta el año 1993,y producto de su trabajo el año 1995, adquiere un inmueble bajo el artículo 150, indicando en la escritura que los dineros provienen producto de su trabajo independiente de su marido.- Posteriormente el año 2014 doña María,vendió dicha propiedad a doña Teresa, escritura de compra venta que fue rechazada por el Conservador de Bienes Raíces por el motivo que doña María la vendedora no acredito en su oportunidad en la escritura de compraventa con documentación que adquiría bajo el artículo 150..-
    Que se hace en este caso profesor ? Como antecedente el Cónyuge de doña María está fuera de Chie hace mas de 40 años y no tiene conocimiento de su domicilio, ha venido a chie 2 veces pero tiene cero contacto con él y su edad actual debe ser de 78 años aproximadamente.-
    Profesor podría solicitar al Tribunal con una acción voluntaria para que se acredite que la señora María adquirió realmente bajo el art. 150 , es viable ?

    atte .

    • hcorralt Says:

      Puede ser, pero pienso que quizás sea más eficaz pedir que el Conservador rechace formalmente la inscripción y apelar de esa decisión ante el juez, donde se podría comprobar el patrimonio reservado o alegar que no corresponde al Conservador controlar el derecho de titular inscrito a disponer de su inmueble por razones ajenas al registro.

  14. patricio Says:

    me han parecido muy interesante los casos. en la misma quisera plantear algunas inquitudes. mi esposa anteriormente casada tiene con su ex una casa que desean vender y aun no se ha hecho la liquidacion de la sociedad… ¿ Es necesario realizar la liquidacion de la sociedad para ´poder vender o no es necesario?
    y la otra pregunta. yo soy el que deseo comprar la casa, ellos pueden venderme el inmueble? quedo atento a sus comentarios, gacias

    • hcorralt Says:

      No es necesario hacer la liquidación si concurren a la venta ambos comuneros, siempre que la casa esté a nombre de ambos en el Conservador. Respecto a la posibilidad de comprarla Ud. de su actual cónyuge, lo prohíbe el art. 1796 del Código Civil, salvo que medie separación judicial. Quizás lo mejor es que su mujer le compre los derechos en el inmueble a su ex-marido.

  15. Marcela Says:

    Buenas tardes:
    Tengo el siguiente caso: La mujer adquiere una propiedad con beneficio del SERVIU en el año 2009 estando viuda.
    El año 2014 contrae matrimonio con “X” bajo el régimen de sociedad conyugal.
    Actualmente la mujer quiere vender. En la escritura de compraventa debe autorizar el marido?

    • hcorralt Says:

      Me parece que al haber adquirido como viuda, el inmueble es un bien propio de la mujer en la sociedad conyugal formada por matrimonio del 2014. Esos bienes son administrados por el marido, aunque no pueden ser enajenados sin autorización de la mujer, de modo que se necesita el consentimiento de ambos. En caso de imposibilidad o negativa injusticada del marido, la mujer puede enajenar el bien por sí sola, previa autorización de la justicia.

  16. R. Ampuero Says:

    En el caso de ser un inmueble adquirido en 1988, bajo el D.S 235 de 1985, siendo un subsidio habitacional otorgado de acuerdo a los requisitos establecidos por el D.S 62 de 1984. Puede enajenar el inmueble, sólo la mujer sin mediar autorización del marido? Puede el Conservador de bienes raíces rechazar esta inscripción, por falta de consentimiento del cónyuge?

    • hcorralt Says:

      Sería necesario saber la ley aplicable, que debiera mencionarse en la escritura pública de compraventa.

      • R.Ampuero Says:

        Agradeciendo de antemano por la respuesta, le comento que en la escritura no se señala más información legal que la que expuse en el mensaje anterior.

        Lo único que se agrega es el tipo de normas aplicables respecto al contrato mutuo entre el Banco del Estado y el Comprador, el reglamento financiero DFL 252.

        En relación al subsidio, sólo existe la información que indica el D.S. 235 de 1985.

        Hay forma de poder comprender la situación de la mujer respecto al bien? o si efectivamente puede rechazarse inscripción?

        Quedo atenta, y reitero los agradecimientos!

        R

      • hcorralt Says:

        Viendo las norma creo que podría interpretarse que se aplicaría a esta vivienda el art. 69 del D.Sup. Nº 355, ya que tanto el D. Sup. 235 como el D. Sup. 62 lo citan entre las normas en virtud de las cuales ambos se dictan. Incluso el D. Sup. 62 declara expresamente que se aplicarán a estos inmuebles lo que dispone el art. 66 del D. Sup. 355 en cuanto a su inembargabilidad. Pero me temo que debería hacerse un estudio con mayor profundidad y conocimiento especializado sobre esta legislación especial.

  17. Claudio Aravena Says:

    Estimado Profesor.

    Junto con saludar, le comento que en este preciso momento me encuentro efectuando el estudio de títulos de una propiedad que fue adquirida por la mujer, estando casada bajo el régimen de sociedad conyugal, a la cual se aplicaron las disposiciones contenidas en el artículo 41 de la ley 18.196.
    Luego de ello, se se separó de bienes, regulando en la misma escritura la “liquidación de la sociedad conyugal” y renuncia a gananciales. Entre comillas, porque lo que contiene dicha escritura, además de la separación total de bienes, es una descripción de los bienes adquiridos en la sociedad conyugal y una renuncia a los gananciales.
    El problema, es que al parecer la señora no fue asesorada correctamente en torno a la forma en que se entiende adquirida esta propiedad, ya que en la propia escritura de separación, liquidación y renuncia a los gananciales, indica que ella es propietaria de dicho bien y que fue adquirido de acuerdo al artículo 150 del Código Civil (lo que no es efectivo), siendo este el principal estimulante de la mujer en renunciar a los gananciales originados de la disolución de la sociedad conyugal.
    Esta escritura, se subinscribió en el registro civil y al margen de la inscripción de dominio en el Conservador. Sin embargo, el conservador emite certificados e indica que la actual dueña es precisamente la señora y no el señor.
    A mi criterio, de acuerdo a lo ya estudiado y lo que usted indica en esta publicación – que por cierto encuentro muy acertado todos y cada uno de los comentarios que usted señala – la propiedad ya no pertenece a la señora, toda vez que renunció a los gananciales, por lo que en estricto rigor se radicaría en el patrimonio del señor.
    El problema es que esta señora, actualmente viviendo ahí, quiere vender dicha propiedad y ha ido reiteradamente al conservador donde le dicen que ella es la dueña, y yo le digo que no es efectivo, generando una confusión para ella.

    • hcorralt Says:

      Quizás se podría invalidar la renuncia a gananciales por error, siempre que no esté vencido el plazo de prescripción de cuatro años (art. 1782 CC). Otra cosa menos ortodoxa es permitirle que venda ese bien si encuentra un comprador que no objete los títulos. Como al parecer el Consevador inscribirá la compraventa, el comprador pasará a ser poseedor del bien raíz y podrá adquirirlo por prescripción. Es cierto que el marido podría reivindicar la casa pero pareciera que son pocas las probabilidades que lo haga. Una tercera alternativa podría ser hacer una resciliación de la liquidación de sociedad conyugal y renuncia a los gananciales, para lo cual se necesitaría la comparecencia y acuerdo del marido.


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