Los negocios de la nuera de la Presidenta

“‘No-era’ lo que yo quería para mi hijo” es la conocida frase que, puesta en labios de la madre, explicaría por qué se llama “nuera” a la mujer que se casa con su hijo. Después de los hechos revelados por la prensa sobre la operación inmobiliaria de la sociedad controlada por la señora de Sebastián Dávalos Bachelet, el hijo de la Presidenta de la República, y hasta el día viernes 13 de febrero de 2015 –en que debió renunciar–, director ad honorem de la Dirección Sociocultural de la Presidencia, algunos podrían estar tentados de ponerla en la mente o en los labios de doña Michelle.

Tomando ocasión del episodio podemos examinar los aspectos de Derecho civil que nos ofrece, sin pronunciarnos sobre las sospechas de tráfico de influencias, uso de información privilegiada u otras cuestiones relativas a la relación entre política y dinero. Lo hacemos con los antecedentes que han sido revelados por los medios de comunicación y sin haber tenido acceso a los instrumentos que formalizaron los distintos actos o negocios jurídicos que componen la operación.

Natalia Compagnon Soto, casada en separación de bienes con Sebastián Dávalos Bachelet desde octubre de 2012, constituyó junto a don Mauricio Valero una sociedad de responsabilidad limitada de nombre “Exportadora y de gestión Caval Ltda.”, con capital de 6 millones de pesos y cuyo giro incluye la “inversión de toda clase de bienes raíces o muebles”. La constitución de la sociedad es de fecha 3 de febrero de 2012. Los derechos de cada socio ascienden al 50%.

El 5 de septiembre de 2013, Caval había celebrado una promesa de compraventa por la cual prometía comprar 44,3 hectáreas de terreno aledaños a la carretera del Cobre que va entre Rancagua y Machalí. La promitente vendedora estaba compuesta por la liquidación de los bienes de la sociedad Agrícola Wiesner, cuyo socio controlador era Patricio Wiesner, pero que ahora era representada por el síndico de quiebras Hermann Chadwick Larraín, y la mujer de Wiesner, Helga Riffart. Según explicó el síndico, la sociedad de Wiesner estaba sometida a un convenio judicial preventivo y doña Helga Riffart aportó unas tierras colindantes con las cuales se alcanzó una extensión de 84 hectáreas. Las que tenían uso agrícola definitivo se remataron, mientras las otras 44,3, de las cuales, salvo 8, teniendo uso agrícola actual podían pasar a uso urbano si se aprobaba la modificación del Plan Regulador Intercomunal, se ofrecieron en venta directa a un precio de 0,6 UF el metro cuadrado.

El contrato de promesa tenía como plazo la primera semana de noviembre de 2013. La sociedad Caval, no teniendo recursos propios, debía conseguir mediante un préstamo la totalidad del precio. Gestiones con varias instituciones bancarias no fructificaron, hasta que finalmente el Banco de Chile, previa entrevista de Natalia Compagnon y su marido, entonces en calidad de gerente de Caval, con el vicepresidente del Banco, Andrónico Luksic, estuvo dispuesto a entregar en mutuo pagadero en una sola cuota, (modalidad de crédito bullet), la cantidad necesaria para la adquisición de los terrenos: 265.980 UF, esto es, aproximadamente 6.500 millones de pesos, a una tasa de interés fija de UF más 5,33% base anual. La promesa ya había vencido, pero el síndico consiguió una prórroga de la Junta de Acreedores al emitir el Banco un documento, con fecha 16 de diciembre de 2013, en que se certificaba la aprobación del crédito en favor de la sociedad promitente compradora.

La compraventa entre Caval y el síndico Chadwick, en representación de la liquidacion de la sociedad Agrícola Wiesner, y doña Helga Riffart, se celebró el 17 de enero de 2014. En el mismo instrumento, presumimos, debió formalizarse el mutuo del Banco de Chile hacia Caval y la constitución en hipoteca del predio comprado en favor del mutuante. El 11 de marzo de 2014 el título fue inscrito en el Conservador de Bienes Raíces de Rancagua. Según las información también se dieron en garantía –imaginamos que en prenda sin desplazamiento– los 4 vehículos Lexus de propiedad de Caval.

Es claro que tanto los socios de Caval como los ejecutivos del Banco de Chile tenían como propósito que la sociedad vendiera esos terrenos a un valor significativamente mayor después de que se aprobara la modificación del Plan Regulador Intercomunal y se cambiara el destino del suelo, de agrícola a urbano. Partiendo de esta premisa se había pensado en un proyecto de construcción de un mall, un hotel y viviendas DFL 2. Caval llegó a firmar un contrato de promesa de venta con la sociedad Aguas Sustentables Chile (Assa), de capitales mexicanos, por el precio de 1.100.000 UF, aproximadamente unos 27 mil millones de pesos (más de 4 veces el precio por el que había comprado). Pero entre las condiciones a las que se sometió el contrato de promesa estaba la del cambio del uso del suelo. Como esto no se concretó en el plazo estipulado, la operación se frustró.

La cosa se complicó porque el Ministerio de la Vivienda, ante la oposición de algunas municipalidades, decidió suspender la modificación del plan regulador a la espera de nuevos estudios. Se acercaba el vencimiento del crédito por lo que se necesitaba vender los terrenos aunque fuera a un precio menor que el que se había proyectado suponiendo el cambio de destino de los inmuebles. La sociedad Caval tuvo una nueva oferta, menor que la de Assa pero aún conveniente atendido el monto por el que había comprado el predio. La sociedad Inmobiliaria Ruta 86 S.A., controlada por el empresario de la zona, Hugo Silva Martínez, ofreció 9.500 millones de pesos.

El contrato de compraventa se suscribió el 5 de febrero de 2015 y parte del precio pagado, unos 7 mil millones, fueron destinados a pagar al Banco de Chile el crédito y sus intereses. El resto, aproximadamente 2.500 millones de pesos, quedó como ganancia bruta para sociedad Caval. La escritura se ingresó en el Conservador de Bienes Raíces de Santiago el día 9 de febrero de 2015. Es probable que los terrenos sigan hipotecados en favor del Banco de Chile, ya que fue el mismo Banco el que le otorgó el crédito necesario para pagar el precio a la sociedad compradora Inmobiliaria Ruta 86.

No se aprecian irregularidades desde el punto de vista civil. No se suscitan problemas con la lesión enorme, porque el precio con el que se compró no parece inferior a la mitad del justo precio, si éste se fija en relación con el precio de venta.

Las suspicacias provienen de que el Banco de Chile haya otorgado un crédito de tanta envergadura a una sociedad de poca trayectoria, con un capital inicial reducido y con socios de poca solvencia. Pero lo cierto es que la hipoteca del predio, cuyo valor actual y potencial fue analizado por los profesionales de la empresa bancaria, permitía al Banco prestar el dinero con poco o ningún riesgo. De hecho el resultado final de la operación permite concluir que, desde el punto de vista de la rentabilidad económica, los ejecutivos del Banco tomaron una buena decisión apoyando el proyecto inmobiliario de Caval.

Otra cosa es la cuestión del decoro político y de la forma en la que el tema fue comprendido por la opinión pública. Pareciera que en esta percepción el gobierno de Michelle Bachelet está cosechando lo que ha sembrado: la condena de la nuera de la Presidente y de su hijo, parece más bien una especie de efecto boomerang de la continuada campaña por demonizar el lucro y por exaltar un igualitarismo uniformador, que poco se compadece con la libertad de emprendimiento y las legítimas ganancias que algunos, de mayor iniciativa y perspicacia para los negocios, puedan hacer en su ejercicio.

Explore posts in the same categories: Derecho Civil, Obligaciones

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

9 comentarios en “Los negocios de la nuera de la Presidenta”

  1. Ezequiel Jocop Says:

    nunca creí que el derecho estuviera en toda actividad diaria de la vida de las personas.

  2. Bernardo Says:

    Existe lucro o no existe.

  3. Huenchulele Says:

    El punto está en cómo llegó a los oidos del hijo de la presidenta y du mujer la información para un negocio tan, tan bueno.
    Por otro lado, no se puede probar wue lapresidenta no supiera del planeado lucro del hijo. Pero, me permito suponer, que ella estaba prrfectamente informada del negocio. Es màs, creo que ell medió personalmente para que la reunión con el dueño del banco tubiera lugar.

    • hcorralt Says:

      Esa es la sospecha de uso de información privilegiada, pero de los antecedentes que han salido en la prensa no parece haberla, ya que el síndico cuando pone a la venta los predios lo hace siendo pública la tramitación del plan regulador que cambia el uso del suelo. Cualquiera podría haber comprado si tenía el dinero para hacerlo o conseguía el financiamiento.Siendo así no veo que tenga relevancia que la Presidenta supiera o no del negocio. La reunión con el Vicepresidente del Banco bien puede deberse a la falta de solvencia de la sociedad y a la característica de Persona Políticamente Expuesta de Sebastián Dávalos. Pero me pregunto si el Banco de Chile, frente a un buen negocio debía haber negado el crédito sólo por tratarse de la nuera de la Presidenta. Si fuera así ningún pariente de un político podría dedicarse a emprendimientos lucrativos, lo que no me parece razonable.

  4. hcorralt Says:

    Con fecha 26 de febrero de 2015 la prensa informa que el Conservador habría culminado el trámite de inscripción y la notaría liberado los fondos: http://www.emol.com/noticias/nacional/2015/02/26/705424/caval-conservador-de-bienes-raices-inscribe-propiedades-de-machali-y-banco-de-chile-recibe-pago.html

  5. Daniela Says:

    Hola, me interesaría contactarme con Ud. urgentemente, es respecto a un recurso de protección interpuesto por una Clinica privada en contra de una madre que se negó a ponerle la vacuna bcg a su hijo. El Recurso fue acogido por la corte de Apelaciones de Copiapó y queremos apelar a la Suprema. Habíamos estado buscando ayuda al respecto pero recién dimos con su blog y su visión frente a este tema y la legislación. Si fuese posible nos pudiese orientar sobre lo aspectos relevantes a considera en la apelación. El caso es 35-2015 Corte de Apelaciones Copiapó. Saludos


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: