Una inyección para “dormir para siempre”

Esta fue la petición que le hizo a la Presidenta Bachelet, Valentina Maureira, una muchacha de 14 años que sufre de fibrosis quística, mediante un video que subió a su cuenta en facebook y que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Lo dramático de la situación impactó a la opinion pública no sólo en Chile sino también en el extranjero. Como sabemos, la legalización de la eutanasia o del suicidio asistido es un tema tremendamente controvertido, más aún cuando se trata de niños o adolescentes.

El gobierno, a través del Ministro Álvaro Elizalde, dio respuesta haciendo ver que una petición como esa no está admitida por la ley chilena, aunque se harían los esfuerzos para apoyar el tratamiento de la enfermedad de la menor.

En efecto, si un médico o cualquier otra persona suministrara a Valentina una sustancia o fármaco para poner fin a su vida, incurriría en homicidio, sancionado por el art. 391 del Código Penal. El consentimiento de la víctima no tiene relevancia, porque se trata de un bien jurídico: la vida, que es indisponible.

Si fuera la niña la que se provocara la muerte al ingirir una sustancia proporcionada por un médico u otra persona, se incurriría en el delito de auxilio al suicidio tipificado por el art. 393 del Código Penal.

La ilicitud de la eutanasia o del suicidio asistido fue ratificado por la ley Nº 20.584, de 2012, llamada Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes, distinguiendo, respecto de las personas con enfermedad en estado terminal, lo que es la omisión o suspensión de tratamientos que tiene por objeto la prolongación artificial de la vida (medios extraordinarios o desproporcionados) de la conducta eutanásica, cuyo fin directo es poner fin a la vida del enfermo. El art. 16 de ese cuerpo legal dispone que “La persona que fuere informada de que su estado de salud es terminal, tiene derecho a otorgar o denegar su voluntad para someterse a cualquier tratamiento que tenga como efecto prolongar artificialmente su vida, sin perjuicio de mantener las medidas de soporte ordinario”. Como se ve, aunque pueden omitirse los tratamientos extraordinarios o desproporcionados que tenga por objeto prolongar la vida de un modo artificial, se deben mantener los llamados cuidados paliativos. Por eso, el mismo precepto señala que “Las personas que se encuentren en este estado tendrán derecho a vivir con dignidad hasta el momento de la muerte. En consecuencia, tienen derecho a los cuidados paliativos que les permitan hacer más soportables los efectos de la enfermedad, a la compañía de sus familiares y personas a cuyo cuidado estén y a recibir, cuando lo requieran, asistencia espiritual”.

En cambio, la ley dispone que no puede emprenderse, ya sea por acción o por omisión, una conducta encaminada a poner término a la vida de la persona enferma: “En ningún caso, el rechazo de tratamiento podrá implicar como objetivo la aceleración artificial del proceso de muerte” (art. 16 inc. 1º). La norma se refiere al rechazo de tratamientos, pero con mayor razón se aplicará a la realización de la aplicación de mecanismos o fármacos que tengan el mismo propósito: anticipar la defunción del enfermo.

En el caso de Valentina se observa que la petición de “la inyección para dormir para siempre” no buscaba en realidad que se aplicara la eutanasia, sino más bien un acompañamiento y una ayuda económica para sobrellevar la enfermedad y poder optar a un trasplante de pulmón que podría significar una gran mejoría para la enferma. Las autoridades y los medios han entendido que éste es el significado real del video de la joven. La Presidenta de la República visitó personalmente a la muchacha este sábado por la mañana, haciendo un cambio en su agenda y eso ha confortado a Valentina y a sus padres.

Podemos suponer que la cuestión sería muy distinta si existiera una ley que autorizara la eutanasia o el suicidio asistido, como sucede en Holanda y Bélgica incluso para menores de edad. Allí en vez de esforzarse por apoyar, aliviar, contener y acompañar emocional, psicológica y económicamente al enfermo, queda la salida fácil de esperar a que a que éste se decida de una vez a consentir su muerte para evitar no sólo su propio dolor sino el de sus familiares. Este consentimiento, como se podrá comprobar, está muy lejos de ser libre y autodeterminado; es más bien el resultado sibilinamente coaccionado por lo que el Papa Francisco ha llamado la “cultura del descarte”, que se resiste a respetar y valorar la dignidad inviolable de todo ser humano.

Explore posts in the same categories: Derecho Civil, Derecho de la persona, Derecho Público

Etiquetas: , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

One Comment en “Una inyección para “dormir para siempre””

  1. Ezequiel Jocop Says:

    realmente, es doloroso, no poder hacer algo por esta niña, sin embargo los estatutos establecidos en cada país están puestos para proteger la vida, pareciera contradictorio, no se si estoy en lo correcto, pero es aquí donde los derechos naturales y morales deben asistir a esta niña para acompañarla en su dolor, creo que las instituciones religiosas de ese lugar deberían de levantarse para su apoyo y asistencia espiritual, Quise ser el primero en calificar este articulo en me gusta pero creo que extravié mi contraseña. gracias y saludos.Date: Sun, 1 Mar 2015 23:00:16 +0000 To: ezejocop@hotmail.com


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: