“A caballo regalado…”: sobre la frustrada donación de Vidal a la Fundación Emilia

El refranero popular enseña que no se debe despreciar ningún tipo de donación: “a caballo regalado, no se le mira el diente”, dice una conocida máxima. Su origen viene de tiempos antiguos cuando el caballo era un preciado medio de transporte y de trabajo, y cuya salud y edad se constataba examinando su dentadura.

De aquí que a veces se piense que la donación es un acto unilateral que hace el donante de entregar lo donado, sin que el donatario tenga otra posibilidad que aceptarlo.

No es así, sin embargo, y el caso de la frustrada donación del jugador de la selección nacional Arturo Vidal a la Fundación Emilia nos sirve de ejemplo. Al parecer, después del choque automovilístico que protagonizó el futbolista mientras conducía ebrio su Ferrari de retorno a Santiago, y la polémica suscitada sobre si debía o no seguir integrando la selección nacional, el director ejecutivo de la Fundación Arturo Vidal se puso en contacto con la Fundación Emilia para ver la manera de que el jugador hiciera un público mea culpa ante los representantes de esta última fundación, lo que iría acompañado de una donación importante de recursos, como gesto de reparación por el delito cometido y los daños causados a la seguridad pública.

La Fundación Emilia se creó en memoria de Emilia Silva Figueroa, una pequeña que con sólo nueve meses perdió la vida al ser embestido el vehículo en que viajaba con sus padres, por otro que era guiado por un conductor en estado de ebriedad en enero de 2013. Sus padres, Benjamín Silva y Carolina Figueroa, iniciaron una campaña para elevar las penas para quienes fueran sorprendidos conduciendo bajo influencia del alcohol y que causaran accidentes de tránsito con resultado de lesiones o muerte. El entonces Presidente Sebastián Piñera presentó un proyecto de ley, que finalmente se convirtió en la ley Nº 20.770, publicada en el Diario Oficial el 16 de septiembre de 2014. La ley es conocida popularmente como “Ley Emilia”, y vino a complementar la llamada Ley Tolerancia Cero con el Alcohol, dictada poco tiempo antes (Ley Nº 20.580, de 15 de marzo de 2012).

Se entiende, en consecuencia, que la Fundación Emilia rechazara la donación que le ofrecía Vidal y que incluso se negara a recibirlo para que expresara sus disculpas. En un comunicado de prensa declaró en forma terminante: “El punto no es si Arturo causó o no lesiones o la muerte a otros, el punto es que arriesgó su vida y la de personas inocentes, por no comprender que el alcance de sus actos, tiene costos, y esos costos desde la Ley de Tolerancia 0 y luego la Ley Emilia se configuran como delito. No lo condenamos como persona, condenamos sus acciones (manejo en estado de ebriedad), las que provocaron división en las posturas de todo un país y que para muchas familias resultan profundamente dolorosas.– Por política de la Fundación, no tenemos contacto con los imputados por delitos viales hasta que concluyen sus procesos, básicamente por resguardar el dolor de las víctimas” (Ver texto del comunicado).

La Fundación Emilia está en todo su derecho al rechazar la donación ofrecida por Arturo Vidal. Aunque nuestro Código Civil regula la donación al final del libro III dedicado a la sucesión por causa de muerte, y la define como “acto”, hay consenso en la doctrina de que se trata de una convención y de un contrato. El art. 1386 señala que “La donación entre vivos es un acto por el cual una persona transfiere gratuita e irrevocablemente una parte de sus bienes a otra persona, que la acepta”. El precepto exige expresamente la aceptación del donatario; sin esta aceptación hay una mera oferta y no un contrato de donación.

Se suele señalar que la formación del consentimiento en la donación hace excepción a la regla general contenida en el art. 101 del Código de Comercio. Según este último, nuestro sistema jurídico adhiere a la llamada teoría de la declaración: el consentimiento queda formado desde que se manifiesta o declara la aceptación, idea que se opone a las teorías de la expedición (es necesario el envío de la aceptación), de la recepción (se necesita que la aceptación haya sido recibida por el oferente) y del conocimiento (la aceptación debe ser conocida por el oferente).

En la regulación que hace de la donación el Código Civil se contiene un precepto que parece apartarse de la teoría de la declaración. Se trata del art. 1411, cuyo texto dispone: “Mientras la donación entre vivos no ha sido aceptada, y notificada la aceptación al donante, podrá éste revocarla a su arbitrio”. Se sostiene, en atención a esta norma, que el consentimiento necesario para que se perfeccione la donación sólo se forma cuando el oferente ha tomado conocimiento de la aceptación a través de la notificación que le haya hecho el aceptante. Siendo, así, para la donación el legislador chileno seguiría la teoría del conocimiento.

No nos parece segura esta conclusión, puesto que no se aviene con el tenor de la norma. Pensamos que una interpretación más atenta a lo que el artículo realmente dice, debería llevar a distinguir dos casos: primero, si la donación no ha sido aceptada y segundo, si la donación ha sido aceptada pero no se ha notificado la aceptación al donante. En el primer caso, es claro que no se ha formado el consentimiento y, por tanto, no hay donación. Pero en el segundo caso, según lo que señala el texto de la norma, el consentimiento ya se ha formado y con él ha nacido la donación, pero la ley exige que la aceptación sea notificada para que ese acto jurídico, ya completo en sí mismo, devenga en irrevocable. Es decir, mientras la aceptación no se haya notificado, el donante puede revocar a su arbitrio, sin expresión de causa, la donación. Lo que se revoca no es una oferta de donación, sino un contrato de donación ya perfeccionado.

En el caso de la promesa de donación de Arturo Vidal es claro que nos quedamos en el primer supuesto: la oferta de donación no fue aceptada, y por ende el contrato no llegó a perfeccionarse. La Fundación Emilia diría que, a veces, al caballo que nos ofrecen como regalo, hay que mirarle los dientes.

Explore posts in the same categories: Contratos, Derecho Civil, Derecho Público

Etiquetas: , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: