Globos vigilantes

La Corte de Apelaciones de Santiago, a petición de un grupo de vecinos, acogió un recurso de protección deducido en contra de las Municipalidades de Las Condes y Lo Barnechea por la instalación de unos globos aerostáticos provistos de cámaras de vigilancia que permiten visualizar y monitorear una amplia área de cada comuna, sin excluir el interior de inmuebles residenciales (sentencia de 4 de marzo de 2016, rol Nº 82289-2015: Ver texto).

Estos vecinos alegaron que el novedoso sistema vulneraba sus derechos a la vida privada, a la inviolabilidad del hogar y a la propiedad. Los municipios recurridos indicaron que tenían competencia legal para implementar los globos sobre la base de la seguridad ciudadana y como medio para combatir la delincuencia, lo que estaría comprendido en las funciones de apoyo y fomento “de medidas de prevención en materias de seguridad ciudadana y colaborar en su implementación” contempladas en la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, ley Nº 18.695 (art. 4 letra j).

Era usual que el derecho a la vida privada sufriera tensiones para ser armonizado con la libertad de prensa y de información, pero en el último tiempo se ve confrontado al derecho a la seguridad pública, que impone a las autoridades el deber de prevenir y perseguir los delitos y el terrorismo. Es sintomático que en estos mismos momentos se esté desarrollando en Estados Unidos una gran controversia judicial que enfrenta al FBI con la empresa Apple, dado que esta se ha negado a diseñar un software que permita acceder a la información contenida en el iphone de uno de los autores del tiroteo de San Bernardino que dejó 14 muertos y más de 20 heridos. El FBI alega la necesidad de obtener antecedentes para combatir el terrorismo, mientras la empresa invoca el imperativo de proteger la intimidad de los millones de usuarios de dicho teléfono inteligente.

En el caso de los globos de televigilancia, sería útil distinguir dos cuestiones que, aunque relacionadas, tienen alcance diferente: la primera es la eventual vulneración de la intimidad realizada por conductas intrusivas (cámaras); la segunda se refiere, en cambio, al tratamiento de datos personales sin consentimiento de los titulares, esto es, al almacenamiento, clasificación, consulta y transmisión de las imágenes captadas. La sentencia trata conjuntamente ambos aspectos bajo la idea de intromisión indebida en la vida privada y, por ello cuando los Municipios invocan el art. 20 de la ley Nº 19.628 que faculta a los órganos públicos para tratar datos personales que son públicos, el tribunal advierte que dicha norma exige que el tratamiento se haga conforme a las reglas de esa ley, la que en su art. 1º señala que deben respetarse los derechos fundamentales de los titulares de los datos, entre los cuales está el derecho a la vida privada.

Sin embargo, la sentencia no afirma que en todo caso estos mecanismos de vigilancia vulneran el derecho a la vida privada y la inviolabilidad del hogar. La Corte parece hacer diferencia entre recintos privados y espacios públicos. En estos últimos declara que las personas no tienen una razonable expectativa de privacidad, de modo que no se ven afectadas por las cámaras aéreas. No sucede lo mismo con los recintos privados, y especialmente con las viviendas donde se desarrolla la vida doméstica, en los que se espera legítimamente que terceros no autorizados no tengan acceso. Lamentablemente, esta distinción no se fundamenta bien en el fallo y sólo puede deducirse de la forma en que se acogen o se rechazan los recursos. Así, se rechaza el recurso del vecino que “queda afecto a la vigilancia de los implementos dispuestos por la recurrida solamente cuando circula por espacios públicos en los que no puede tener una razonable expectativa de privacidad, puesto que dichos espacios están abiertos a toda clase de personas”; se acoge por “perturbación” al derecho a la vida privada el recurso de aquellos cuyos domicilios quedan dentro del radio abarcado por las cámaras de seguridad y, finalmente, se acoge pero por “amenaza” al derecho a la vida privada, el recurso de los vecinos cuyo domicilio no está dentro del radio de alcance de las cámaras, puesto que nada impide que el globo móvil se instale en una ubicación que alcance a su domicilio, aunque actualmente no lo haga.

A pesar de lo matizada de la fundamentación, la Corte no ve otra alternativa que ordenar la cesación de las actividades de captación, almacenamiento y procesamiento de imágenes realizadas mediante los globos instalados en las dos comunas. La sentencia ha sido apelada ante la Corte Suprema.

Sin duda estamos ante un tema delicado y que exige, como muchos otros en la materia, un equilibrio entre el interés privado que exige que las personas gocen de una esfera de reserva o exclusión de la mirada ajena y el interés público de mantener el orden y la seguridad pública, combatiendo la delincuencia. Más aún, puede concebirse la colisión entre dos derechos fundamentales, ya que la Constitución no sólo reconoce el derecho a la vida privada sino también el derecho “a la libertad personal y a la seguridad individual” (art. 19 Nº 7 Const.). Está claro que todas estas captaciones interfieren en el goce del derecho a la vida privada, y esto tanto que ellas se obtengan de recintos privados o de lugares públicos. El problema es en qué medida estas intromisiones resultan justificadas por la prevalencia del derecho a la seguridad pública. La justificación es la que debe implicar un juicio de ponderación, que deberá contemplar la necesidad de la limitación, la inexistencia de otras alternativas menos gravosas, y el resultado esperado. A primera vista, nos parece que hace bien la Corte en distinguir entre los espacios públicos y los domicilios particulares. En ambos hay intromisión, pero la del espacio público parece tener una suficiente justificación, no porque no haya expectativas de privacidad, sino porque estas son menores. En cambio, la expectativa de privacidad en el hogar es mucho más intensa, de modo que la vigilancia a través de cámaras externas aparece como excesiva y no del todo necesaria para el fin que se invoca, esto es, la mantención de la seguridad pública.

Siendo así las cosas, quizás una solución más adecuada del conflicto sería ordenar que las cámaras de vigilancia de los globos no estén dirigidas al interior de los hogares y estén enfocadas hacia los espacios públicos.

La otra faceta del problema, y que la Corte apenas trata, es la de la regulación del procesamiento y uso de las imágenes captadas. Las Municipalidades recurridas invocaron las normas de licitación y algún manual de uso en que se incluyen deberes de confidencialidad para las personas que operan los dispositivos y la responsabilidad de la empresa privada encargada de la gestión del sistema. Pero no pareciera que esto sea suficiente. Sería necesario que se dictara alguna regulación más formal y más detallada (a nivel de ordenanza municipal o decreto supremo, al menos) y que contemple una supervisión directa de la autoridad pública y controles precisos sobre el uso de las imágenes, como por ejemplo su destrucción pasado un tiempo razonable de uso. Por otro lado, sería conveniente que se precisara el modo en que estos mecanismos tienen una relevancia en cuanto a la prevención y persecución de los delitos.

Veremos qué dice la Corte Suprema al conocer del recurso de apelación. Cualquiera sea su determinación, sin embargo, está claro que el desafío por armonizar la vida privada con los mecanismos de alta tecnología de control de la delincuencia y el terrorismo no disminuirá y más bien se incrementará. Como muestra un botón: ya se anuncian programas de seguridad pública que implican el uso de cámaras de vigilancia por parte de drones (aeronaves no tripuladas) que sobrevolarían las ciudades de manera permanente. Frente a ello, el caso de los globos vigilantes no pasará de ser un anécdota menor que adelanta una controversia de alta complejidad que está por llegar.

Explore posts in the same categories: Derecho Civil, Derecho de la persona, Derecho Público

Etiquetas: , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

One Comment en “Globos vigilantes”


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: